Inicio Noticias de la Vera Jornadas en Defensa de la Tierra “Cuidando la Vera, y a la...

Jornadas en Defensa de la Tierra “Cuidando la Vera, y a la gente que nos alimenta” el 21 y 22 de Septiembre, en la Residencia V Centenario en Jarandilla de la Vera

En este encuentro entre experiencias de transición hacia sistemas de producción y alimentación saludable y sostenible, se presentará la Alianza para el impulso a un Sistema Alimentario Territorializado en la Vera, liderada por la Mancomunidad Intermunicipal de la Vera, así como sus avances y próximos pasos previstos.

El I Congreso Extremeño de Agroecología, que dada la situación de pandemia se ha ido desarrollando desde el 2020 mediante acciones concretas en los territorios, y cuyos eventos centrales podremos disfrutar los próximos 23, 24 y 25 de septiembre de manera presencial, es el marco en el que se encuadran estas jornadas.

Sesión del 22 de septiembre

“Cuidando la Vera, y a la gente que nos alimenta”, pretende ser un momento de encuentro entre experiencias exitosas de transición en la producción agraria y ganadera, en la comercialización y en la compra pública alimentaria, y profesionales o responsables públicas/os de la comarca interesadas/o en estos posibles cambios, donde poder indagar, consultar, y reflexionar sobre los retos, y empezar a vislumbrar caminos por abrir y explorar. Además, el día 21, se organizará un espacio específico de formación y reflexión para personal de las cocinas públicas de la comarca, esas y esos profesionales que cada día alimentan a nuestra población más dependiente y vulnerable.

La jornada del día 22, abierta al público, con necesaria inscripción por protocolo COVID-19, contará para su inauguración con la participación de Ramón J. Soria Breña, sociólogo y escritor jarandillano, y con Lola Paniagua, presidenta de la Mancomunidad Intermunicipal, y se cerrarán con un espacio de diálogo informal acompañado de un picoteo de productos locales. Se ofrecerá servicio de cuidados siempre que se haya solicitado en la inscripción, con la finalidad de garantizar que cualquier persona con interés puede asistir en igualdad de oportunidades.

La Vera, es una biorregión con unas condiciones muy favorables -de momento- para la producción de una amplia y diversa base de alimentos con buena calidad nutricional. Sin embargo, ¿sabemos cómo comemos?; ¿de dónde vienen nuestros alimentos?; ¿qué producimos realmente en la comarca?; ¿qué podríamos producir?; ¿cómo ha evolucionado nuestro sistema alimentario?; ¿qué implicaciones tiene para el territorio y las personas –desde la producción hasta las mesas?  Los sistemas alimentarios territorializados (SAT), aquellos donde se re-conecta la producción con el consumo y se facilitan -y fomentan- la colaboración entre espacios y sectores, responden a varias de las metas establecidas dentro de los ODS con horizonte en 2030: asegurar el acceso a una alimentación sana, nutritiva y suficiente; asegurar la sostenibilidad de los sistemas de producción de alimentos y aplicar prácticas agrícolas resilientes que contribuyan al mantenimiento de los ecosistemas y fortalezcan la capacidad de adaptación al cambio climático; lograr la gestión sostenible y el uso eficiente de los recursos naturales; reducir a la mitad el desperdicio de alimentos per cápita mundial en la venta al por menor y a nivel de los consumidores; reducir las pérdidas de alimentos en las cadenas de producción y suministro, incluidas las pérdidas posteriores a la cosecha; promover prácticas de adquisición pública que sean sostenibles, de conformidad con las políticas y prioridades nacionales;… Esto sin olvidar que en el último año han tenido especial relevancia algunos documentos de instituciones internacionales que resaltan el papel de los sistemas alimentarios globales en el surgimiento y expansión de epidemias y pandemias, en las formas de enfrentar la emergencia alimentaria en crisis sanitarias o ambientales globales, y en la urgencia de una reconstrucción posterior de los sistemas productivos y alimentarios desde una perspectiva de sostenibilidad en el uso de los recursos naturales.

Con esta mirada a futuro, centrada en la calidad de vida y la salud de la comunidad y del territorio, nació en 2020 esta Alianza conformada por las instituciones públicas comarcales, instituciones regionales de investigación y formación, y ONGs con recorrido en el impulso a las transiciones ecosociales. Una mirada que parece compartida por un nutrido grupo de colectivos comarcales que priorizaron la alimentación y la agricultura y ganadería como tema sobre el que trabajar para mejorar el desarrollo comarcal en la sesión organizada por RPV y la plataforma Extremadura Vaciada el pasado día 3 de Julio en Valverde.

La Alianza centrará sus primeros pasos en la realización de un diagnóstico del sistema alimentario actual, de la percepción social de todos los agentes que lo conforman, y en un dimensionado y diagnóstico de la compra pública alimentaria que se realiza en la actualidad –residencias, centros de día, escuelas infantiles, colegios, centros de formación, …-. Este análisis compartido de la situación, permitirá iniciar un proceso de diseño participado de una estrategia para esa transición alimentaria y la creación de un órgano, Consejo Comarcal Alimentario, que oriente e impulse los planes de acción y políticas públicas a implementar. Saber el volumen y tipo de alimentos que estamos ofreciendo desde las administraciones públicas, estimar si habría producción suficiente a nivel local para ofrecer abastecimiento a estos espacios, valorar la posibilidad de incorporar cambios poco a poco en el sistema de compra para favorecer las pequeñas y medianas producciones comarcales que den el paso hacia modelos de producción más sanos y sostenibles, estimular y priorizar los canales cortos de comercialización, no sólo podría mejorar la calidad de vida de la comunidad que produce y que se alimenta, sino que podría ser un auténtico factor de cambio e impulso a las economías circulares, verdes y sociales a las que nos apelan desde los ODS para el 2030. Cambios hacia los que, por otra parte, deberán ir encaminados los programas de desarrollo rural que parece incluirán medidas de apoyo orientadas a mejorar la competitividad del sector agroalimentario, asegurar la gestión sostenible de los recursos naturales y la acción frente al clima, y a alcanzar un desarrollo territorial equilibrado de las zonas rurales – 5.517.040,00€, en Extremadura-. Esto, para lo que se empezarán a emplear fondos públicos en nuestra comarca previsiblemente a partir de 2022, urge que sea definido colectivamente, entre todas las personas y colectivos que habitamos este territorio, porque es nuestra salud y futuro el que está en juego.

Sólo en Extremadura para los programas escolares de frutas y hortalizas del 2021/22 –en el lácteo nuestra comunidad ni entra- el Ministerio prevé destinar 595.656,12€: ¿imaginamos eso invertido en pequeñas y medianas producciones de terrenos en transición hacia los ecoesquemas, que comercializan juntas y distribuyen con criterios de proximidad?; ¿incluso poder planificarlo desde la producción?; ¿recibir un precio justo por tu trabajo eliminando intermediarios?; ¿comer fresco y sano, de proximidad?;… En la Vera, trabajaremos por conseguirlo.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor escriba su comentario!
Por favor escriba su nombre aquí